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SALUD FÌSICA & MENTAL
Las variables psicológicas inciden siempre, en alguna medida, directa o indirectamente, positiva o negativamente, en todos los trastornos y enfermedades, y no únicamente en los llamados psicosomáticos, por ejemplo la hipertensión, el dolor crónico, la gripe, las alergias, el cáncer, el asma, etc.
Los individuos muy negativos y pesimistas tienden a desarrollar más síntomas somáticos y más enfermedades que los que no lo son o lo son en grado bajo. El estrés puede producir efectos directos aumentando la vulnerabilidad del organismo y actuando, ya sea precipitando la aparición de una enfermedad o agravándola. De manera indirecta el estrés también puede alterar la salud al estimular comportamientos poco saludables como el fumar, el abuso de sustancias como el alcohol o drogas, el insomnio o la anorexia. Cada día las investigaciones apoyan con más fuerza la afirmación de que el estrés puede alterar aspectos específicos del funcionamiento del sistema inmunológico humano. Las situaciones estresantes que se han asociado a alteraciones en la competencia inmunológica son muchas, pero suelen predominar aquellas situaciones que implican alguna forma de estrés psicosocial, tales como situaciones de pérdida, conflicto marital, cambio laboral, el nacimiento de un hijo, la compra de una casa, sufrir un accidente grave o bien crisis ambientales o epidemiológicas como la que hemos vivido recientemente. |